Está visto que esta temporada vamos escasos de suerte en lo que es pasear visitas. Pero vamos mejorando. Hace unas semanas fueron diez metros de paseo. Este fin de semana llegamos un poco más lejos: hasta la bocana del puerto.
Había que aprovechar que tenemos visita internacional para mostrar cómo se puede disfrutar del barco, cuando hace buen tiempo.
Pero en primavera, el tiempo es cambiante y caprichoso, y el pasado sábado nos demostró que uno no puede fiarse.
Toda la semana con un sol de justicia, y el sábado amanece grisáceo y poco prometedor... aunque la previsión no daba lluvias para aquella mañana. Aún así, nos dirigimos al puerto, a intentar disfrutar de un día de navegación. Se celebraba una regata en el náutico, y había barcos saliendo. ¡Vamos allá!
¡Todo el mundo a bordo! A veces hasta salía un rayo de sol, y parecía que quería alegrarse el día...
Quitando la funda de la vela mayor, ¡yo aún creía que íbamos a navegar!
¡Ya hemos salido! Maniobrando por el puerto, una nube negra hace acto de presencia...
¡Tormentón! En tres minutos cayó un chaparrón como pocos (se ven algunas gotas en la estela del Entre dos azules) y descargaron unos rayos impresionantes en las grúas del puerto. El estruendo era tal, y llovía tanto, que lo único que pudimos hacer fue enviar a la tripulación abajo, dar media vuelta, y volver al amarre con el rabo entre las piernas.
Entrando al amarre de popa. La ventaja del barco es que para maniobrar marcha atrás, no es necesario pasar el brazo por detrás del asiento del copiloto y girar el cuello... Uno se da la vuelta, y conduce al revés.
La desventaja, es que ante una foto desde la cabina, no me pilla el mejor ángulo...
Una vez en el amarre, volvió a salir el sol. En fin, pues a disfrutar de las cervecitas, y la navegación la dejamos para cuando haya clima de pareo y bikini.
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jueves, 8 de junio de 2017
domingo, 27 de septiembre de 2015
Armamento de comunicaciones
No, no voy a hablar de escopetas; hay otro tipo de material que se arma en un barco, según la acepción número 4 de la RAE.
El Entre dos azules está despachado para zona 2, lo que quiere decir que puede navegar alejándose de la costa hasta 60 millas (unos 100 Km; más exactamente, 111,1200Km). Y debe llevar a bordo un equipamiento de seguridad, navegación, y comunicaciones acorde con la proeza...
Una de las cosas que hay que embarcar es una radiobaliza EPIRB-RLS (Emergency Position-Indicating Radio Beacon, o Radiobaliza de Localización de Siniestros)
Vamos, que funciona cuando se hunde el barco. No mola.
Una vez activada, emite una señal en la banda de 406MHz, detectable por los satélites de la red COSPAS-SARSAT, en la que transmite el identificador MMSI (Identificador del Sistema Móvil Marítimo, por sus siglas en inglés) del barco.
El sistema COSPAS-SARSAT recibe la información y localiza el siniestro, bien por triangulación, o porque la baliza lleve GPS y la transmita directamente. Y, dependiendo del MMSI del barco, es decir de su procedencia, envía una señal a tierra, a la TLU correspondiente o Terminal Local de Usuario, donde se procesa esa información, y se obtiene un mensaje inteligible: "El barco "Zutanito" se ha hundido en las coordenadas longitud "x" y Latitud "Y"..."
En España, la TLU se encuentra en la estación espacial de Maspalomas, en Gran Canaria.
Este mensaje se transmite entonces al Centro de Control de Misiones (CCM), que notifica a los Centros de Coordinación de Salvamento, para comenzar el protocolo e rescate de la tripulación siniestrada. Todo el proceso, en vídeo, aquí.
Es decir, que la próxima vez que, atracando enganchéis un cabo en la radiobaliza (que debe estar instalada en el exterior del barco, para que pueda zafarse con seguridad), ésta salga disparada y se ponga a flotar y a emitir como una loca, tened en cuenta que un satélite en órbita geoestacionaria, los técnicos de guardia de Maspalomas y la mitad del servicio de rescate marítimo de vuestra zona van a saber que sois unos torpes...
* Evidentemente, si se activa la radiobaliza sin razón, hay que avisar inmediatamente a Salvamento marítimo, no vaya a ser que organicen una operación de rescate en vuestro puerto base...
El Entre dos azules está despachado para zona 2, lo que quiere decir que puede navegar alejándose de la costa hasta 60 millas (unos 100 Km; más exactamente, 111,1200Km). Y debe llevar a bordo un equipamiento de seguridad, navegación, y comunicaciones acorde con la proeza...
Una de las cosas que hay que embarcar es una radiobaliza EPIRB-RLS (Emergency Position-Indicating Radio Beacon, o Radiobaliza de Localización de Siniestros)
La radiobaliza del Entre dos azules, recién revisada, lista para reinstalar a bordo.
Este aparatito va montado en una carcasa con una zafa hidrostática, lo que quiere decir que, en el momento en que el soporte donde se encuentre instalada alcanza una profundidad de entre dos a cuatro metros, la zafa se dispara, corta el cierre, y un muelle que está en tensión dentro de la carcasa dispara la baliza para que flote libre, y ésta se pone a transmitir. Podéis ver un vídeo de su funcionamiento aquí.Vamos, que funciona cuando se hunde el barco. No mola.
Una vez activada, emite una señal en la banda de 406MHz, detectable por los satélites de la red COSPAS-SARSAT, en la que transmite el identificador MMSI (Identificador del Sistema Móvil Marítimo, por sus siglas en inglés) del barco.
El sistema COSPAS-SARSAT recibe la información y localiza el siniestro, bien por triangulación, o porque la baliza lleve GPS y la transmita directamente. Y, dependiendo del MMSI del barco, es decir de su procedencia, envía una señal a tierra, a la TLU correspondiente o Terminal Local de Usuario, donde se procesa esa información, y se obtiene un mensaje inteligible: "El barco "Zutanito" se ha hundido en las coordenadas longitud "x" y Latitud "Y"..."
En España, la TLU se encuentra en la estación espacial de Maspalomas, en Gran Canaria.
Este mensaje se transmite entonces al Centro de Control de Misiones (CCM), que notifica a los Centros de Coordinación de Salvamento, para comenzar el protocolo e rescate de la tripulación siniestrada. Todo el proceso, en vídeo, aquí.
Es decir, que la próxima vez que, atracando enganchéis un cabo en la radiobaliza (que debe estar instalada en el exterior del barco, para que pueda zafarse con seguridad), ésta salga disparada y se ponga a flotar y a emitir como una loca, tened en cuenta que un satélite en órbita geoestacionaria, los técnicos de guardia de Maspalomas y la mitad del servicio de rescate marítimo de vuestra zona van a saber que sois unos torpes...
* Evidentemente, si se activa la radiobaliza sin razón, hay que avisar inmediatamente a Salvamento marítimo, no vaya a ser que organicen una operación de rescate en vuestro puerto base...
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