martes, 23 de julio de 2013

Estoy de viaje...

Hace ya mucho tiempo de la última entrada... Y no sé si tiene sentido continuar la historia donde la dejé, aunque me gusta la idea de mantener "Entre dos Azules" como un blog de viajes.
Así que para reinagurar el blog, he pensado en una idea redonda.
Más bien espiral... dejémoslo ahí.
Hace unos días visité el taller de Jaume Espí, un escultor carletí, en el que realizan maravillas de bronce, por la técnica de fundición a la cera perdida.
En la visita me regalaron un caracol, de su colección Xino Xano, coloreado de verde.
El caracol, tomando su pátina verde en un infierno multicolor.
Y decidí que este caracolito se iba a ir de viaje conmigo, que para eso me recorro el mundo, y va a servir de hilo conductor.
Y la primera etapa, ha sido Gandía, donde el taller de Jaume Espí ha remozado el paseo del puerto (sí, parece un poco pelota, pero, qué porras, se lo merecen, su trabajo es bueno...)
El caracolito en un banco del nuevo paseo marítimo de Gandía.
¡Nos vemos!

martes, 15 de noviembre de 2011

Primer tramo de vacaciones: Moraira - Playa de Tramuntana, Formentera

Vamos a contar cuentos ahora.
Érase una vez que se era, una pareja con muchas ganas de viajar por mar, y también ganas de probar si podían con un barco grande. De ahí, a alquilar un Dufour 40 durante unos días en Agosto, todo fué rodado. La semana anterior al bautismo, la pasaron viajando con gente experta, aprendiendo todo lo que hay que saber sobre un transporte largo, absorbiendo conocimiento como esponjitas de mar. Y llegó el día.
El barco, atracado en el puerto de Moraira, en perfecto estado de revista (revisado de nuevo), las últimas vituallas, y los partes meteorológicos que daban un panorama perfecto para cruzar a Formentera.
¿Nos atreveremos?
Nos atrevimos.
¡Todo listo mi capitán!
A las doce del mediodía del sábado 6 de agosto, el Pirata Dragut zarpó del puerto de Moraira rumbo a Formentera, con un viento fresco por estribor, que lo llevó todo el camino a unos buenos 7 - 8 nudos, ¡con dos rizos metidos!
La Capitán Pescadilla, concentrada al timón, no vaya a saltarse Formentera...
El barquito se portó estupendamente, todo hay que decirlo, y la tripulación de dos contó con la inestimable ayuda del chino de abordo (léase Piloto Automático, pero le apodamos "el chino", con todo nuestro cariño...).
Como el viento soplaba del sur, y según las previsiones, iba a seguir soplando sur al menos un par de días, el plan era llegar a Formentera, doblar Berbería y punta Rotja, y fondear el la playa de Tramuntana.
Atardecer en el Mediterráneo.
El viaje es largo, y no íbamos a llegar de día, así que nos preparamos para cualquier contingencia. ¿Fondear de noche? No creo que sea demasiado problema... Total, no hemos fondeado nunca... Si las cosas se tuercen, rumbo al este tres horas, para volver sobre nuestros pasos y llegar de nuevo a Tramuntana al amanecer.
El segundo rizo sobre la botavara del Pirata... las velas de un barco de regata son enooormes!
Finalmente, llegamos al fondeo a las dos de la mañana, tras un día intenso de navegación, y me voy a la proa a preparar la maniobra. El Pulpito a la caña, me va cantando la sonda, y preparo el ancla para fondear a 5 metros. El fondeo está repleto de barcos, es agosto en Formentera... Desde la proa tengo que gritar las indicaciones para que me oiga el caña (¡que son las dos de la mañana!), y encajamos el barco entre dos veleros, uno de ellos sin luces.
Calo el ancla a una profundidad de 5,4 metros, y suelto cadena hasta que me parece suficiente (las marcas no se ven de noche...).
Como no nos fiamos, dejamos todas las luces encendidas, el piloto con la alarma de garreo activada, las defensas puestas... en fin, que nos faltó envolver el barco en plástico de globitos...
El amanecer nos encontró perfectamente anclados en la playa de Tramuntana, un fondeo perfecto que no creo que pueda volver a repetir, en un entorno idílico... ¡qué vacaciones!
El Pirata Dragut, perfectamente fondeado en la playa, un atardecer de agosto...
Después de tantas emociones, pasamos el día entero en la playa, dándonos algún que otro chapuzón, bajando a la costa con la auxiliar, tomando el sol... Para el día siguiente la previsión daba viento del NE, pero hasta el amanecer del lunes, no hay que preocuparse.
Una terraza en Es Caló. El Pirata está por ahí, entre los barquitos.
Reponer fuerzas, descansar, sestear, y bucear bajo el barco (algo de bricolaje también tocó, que habíamos perdido medio ánodo de sacrificio, ¡justo en el fondeo!)
El lunes toca cruzar Es Freus para refugiarse en la cara sur de Ibiza, que cambia el viento.
(...continuará)

domingo, 6 de noviembre de 2011

Llegada a Montreal

Pues no podía ser en peor época para alguien a quien le gusta navegar... los barcos están todos en dique seco...
Pero todos-todos, de verdad:
Aspecto del Port-Vieux de Montreal, el 28 de octubre de 2011
Lo que ocurre es que en invierno todo esto se congela... y no mola que a tu barco lo escachufle un bloque de hielo tamaño río, ¿verdad? Así es que no se han dejado ni un dinghy...
En fin, que durante el invierno tendré que buscar algún hobby menos húmedo... ¿Caza de ardillas?
Un parque cualquiera, Montreal.
...Aquí lo voy a tener fácil.
Os seguiré contando... Un abrazo.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Mis vacaciones náuticas, parte I

Parece que mi relación con el Mediterráneo se va a interrumpir por unos meses, ya que me voy, con mi medio limón, al Canadá.
No había un sitio más lejos, ni más frío, brrrr... En fin, qué se le va a hacer, las ocasiones las pintan calvas, y ésta no podía desaprovecharla.
Pero no dejaré el blog (menos periodicidad que la que llevo ahora es imposible...) y os iré contando aventuritas de allende los mares, (que también tienen agua en Montreal). Aunque me imagino que mis próximas entradas tratarán de patinaje sobre hielo...
Así que para no romper de golpe la historia, os voy a contar mi semana de vacaciones de este año, entre estos nuestros dos azules, y que estuvo llena de retos.
Primero, tuvimos la gran suerte de poder acompañar al Jefe en un transporte de un barco a Mallorca.
El de la banda azul, justo en medio de la fotografía.
El "Tradewind", un queche de veintiporrón de metros, bandera alemana, de madera, bastante cuidado en aspecto, aunque al revisarlo a fondo, descubrimos unos cuantos "esqueletos en los armarios".
Para realizar un viaje con un barco que no conoces, es necesario revisar a conciencia todos los servicios, estado de todos los elementos, grifos de fondo, cuadro eléctrico, velas, aunque vayamos a ir a motor... En eso el Jefe es bastante puntilloso, y nos tiramos día y medio buscando en todos los rincones del barco.
En el viaje, tú te haces responsable del barco, pero a la vez, dependes de él, así que en estos casos es mejor pecar de precavido, y no dejar nada al azar, que Murphy levanta su fea cabeza en el peor momento...
Al final, con unas horas de retraso respecto al horario previsto, y con un fuerte mar de fondo de proa, partimos de Moraira hacia Mallorca el martes 2 de Agosto.
Por la tarde bajó un poco el mar, y el barco dejó de balancearse locamente, para, simplemente, balancearse mucho. Al anochecer dejamos Ibiza por el través de Estribor, y ya entrada la noche, comenzamos a divisar los faros de Mallorca. El amanecer nos encontró recorriendo la costa norte de Mallorca, descubriendo sus fantasmagóricos acantilados entre la niebla, que se deshacía, perezosa, al subir el sol.
Una cala al norte de Mallorca.
Entramos en la bahía de Pollensa, una de las costas más bonitas que he visto, y finalmente, recalamos en el puerto de L'Alcúdia.
Arranchar el barco, limpiar la sal del viaje, y al pueblo a comer.
Mañana debemos volver a Valencia, para proseguir con nuestra aventura, ahora solos.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Vídeo de la regata Bahía de los Naranjos

Como siempre, por cortesía de Germán, tenemos un vídeo de las aventuras en la Goleta.



¡Que lo disfrutéis!
Yo estoy en casita, intentando recuperarme de un gripazo que me tiene tumbada... ¡Pero para el sábado me pongo buena, seguro!

domingo, 4 de septiembre de 2011

Vuelta de vacaciones

Septiembre. Ya estamos aquí. Vuelta al cole, al trabajo, y a la rutina otoñal.
Pero no todo iban a ser malas noticias, después del parón veraniego, vuelve la temporada de regatas. Y este año, con fuerza, ya que participamos en el XLI Trofeo Bahía de los Naranjos, organizado por el Club Náutico Cullera, a bordo de nada más y nada menos que ¡la Goleta Tirant I!
Que también son ganas, meter el barcazo ese en la bahía de Cullera, en una de las regatas más veteranas del mediterráneo, entre veintitrés embarcaciones más, y peleando por la salida.
Transporte de Valencia a Cullera.
Por la mañana el día se presentó con un poniente fresquito (viento de tierra) que nos aceleró el transporte desde la Marina Real Juan Carlos I hasta el faro de Cullera. A partir de ahí, los que conocen la zona sabrán que el día no presagiaba nada bueno en cuanto a viento. El poniente en la bahía es racheado por necesidad, lo escarpado de la costa no deja que sea un viento limpio, al bajar entre los montes.
Salida de la regata, rumbo 17˚, viento ENE.
Al haberse establecido un poniente tan fuerte por la mañana (a las 9:30 soplaban unos 15-20 nuditos), esto no dejó arrancar al verdadero motor eólico del levante, el Garbí, hasta casi las cuatro de la tarde.
Normalmente este viento térmico (generado por el calor del sol del mediodía, y por tanto, viento de mar) arranca puntualmente a las dos de la tarde. El tiempo es muy estable en esta franja del mediterráneo en verano, lo que le confiere a Valencia ese carácter de excelente campo de regatas.
Los compromisos en las boyas se negociaban fácil. Yo te desvento, y tú me pasas por la popa.
Total, que la regata se desarrolló con viento de tierra en su primer tercio, después una encalmada que nos pilló a todas las embarcaciones más pesadas y nos hizo desesperar, y casi al final del último tramo, un garbí que nos arrancó en Gennaker. (Debía estar por caerse, porque no fue para tanto... una rachita de nada y ¡toing! a pescar al arrastre con el trapo rojo...) En fin, que no se puede tener todo. Al final, la goleta acabó 21º de 23 barcos. Un puesto espantoso. Qué le vamos a hacer, estamos desentrenados después del verano. Pero aprendimos, nos divertimos y pasamos un buen rato, que es de lo que se trata, ¿no?
Las fotos de tan magno evento, aquí abajo, como siempre.
Fotos_2011-09-03_Regata_en_la_Tirant_I
...Y para dejaros con la miel en los labios, (o para obligarme a actualizar, principalmente...) os avanzo que os contaré mis vacaciones náuticas de este verano: un viaje de cuatro días en el Pirata Dragut, mano a mano, mi medio limón y yo.